Madrid, España - A Dominique Perrault (Clermont-Ferrand, 1953) le ha costado librarse de la sombra de su temprano éxito, obtenido cuando, con 30 años, fue elegido por el presidente François Mitterrand para levantar en París la Biblioteca Nacional de Francia, cuatro torres repletas de libros. "Hay vida después de la Grande Bibliothèque", sonríe resignado. La exposición sobre 25 de sus proyectos instalada en el Instituto de Crédito Oficial (ICO) lo prueba. Muestra edificios recientes, como el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas (Luxemburgo) y antiguos, como la Piscina Olímpica de Berlín.
En Madrid, Perrault concluye ahora la Caja Mágica, junto al Manzanares, y trabaja en un parque de seis kilómetros en torno al río que cambiará la fisonomía de esta zona de Usera, con lago artificial incluido. El arquitecto ha finalizado un hotel rascacielos en Barcelona y trabaja en el futuro Palacio de Congresos de León. De visita de obra en la Caja Mágica, su proyecto para el tenis del Madrid olímpico, confirma que el nuevo recinto deportivo estará listo dentro de apenas dos meses, en mayo, para que lo estrenen las primeras figuras del tenis en el Open de Madrid. Se trata de un edificio de más de 80.000 metros cuadrados de acero, madera y vidrio envuelto en rejilla metálica que lo convierte en opaco de día -para protegerlo del sol- y en reflectante por la noche. Su coste ronda los 160 millones de euros.